Ulysse Nardin y los relojes de sonería
Ulysse Nardin fue una de las primeras manufacturas en impulsar el renacimiento de la repetición de minutos; en la actualidad, es la única manufactura del mundo que sigue utilizando autómatas en las esferas de sus repeticiones de minutos.


Un viaje anclado en el siglo XVIII
En sus orígenes, los relojes con repetición de minutos se crearon para que una clientela acomodada pudiera saber la hora en la oscuridad.
En el siglo XVIII, una persona de alta alcurnia jamás se dignaría a salir de la cama para dar tumbos en la oscuridad como un plebeyo cualquiera en busca de una cerilla, encender una vela y comprobar la hora en su reloj de bolsillo.
Todo lo que tendría que hacer sería pulsar la corredera de la repetición de minutos para que el reloj diese la hora.

Hourstriker y Sonnerie en Passant
Además de la repetición de minutos, la sonería para dar la hora exclusivamente y los repetidores de los cuartos que suenan a los cuartos y a las horas, pero no a los minutos, existen relojes denominados sonneries que, a diferencia de los repetidores de minutos o de cuartos, no tienen que activarse para dar la hora.
Un reloj sonnerie en passant da la hora a medida que transcurre el tiempo. El Hourstriker de Ulysse Nardin es un reloj sonnerie en passant que puede dar la hora a petición del usuario, pero que también puede ajustarse para dar la hora con el paso del tiempo.
Los relojes con repetición de minutos se cuentan entre los más difíciles de elaborar. Si bien el tren de sonería, que consta de un barrilete de sonería aparte, un regulador, piñones dentados, levas de caracol, mecanismos de sonería, martillos y gongs, es de una gran complejidad, no es lo que supone el mayor desafío para la creación de un repetidor de minutos espectacular. El auténtico reto radica en la calidad del sonido. El canto de un repetidor proviene de la vibración del gong cuando lo golpea el martillo, amplificada por la caja del reloj. En definitiva, un repetidor tiene tanto de reloj como de instrumento musical.

UNA HISTORIA QUE PARECE FICCIÓN
Ulysse Nardin cuenta con más de 30 años de experiencia en la fabricación de relojes que deslumbran. El primer reloj Hourstriker inventado por Ulysse Nardin ya sonaba como toda una oda al romanticismo; de hecho, su creador, Rolf Schnyder, lo concibió en 1992 al regresar de un viaje romántico a Venecia.
Durante esta visita, Rolf Schnyder, el visionario empresario suizo-alemán, paseaba con su mujer por la plaza de San Marcos cuando el emblemático campanario captó su atención. Fascinado por los autómatas que coronaban la torre para dar la hora, Rolf se preguntó cómo sería incorporar un mecanismo similar en los relojes de sonería de Ulysse Nardin.
De esta idea nació el reloj con repetición de minutos San Marco, en el que se replicaron fielmente los dos denominados «moros» del campanario, el joven y el anciano, como autómatas animados que tañen la campana y hacen que el reloj cobre vida.
















